domingo, 23 de agosto de 2015

Hay algo que desde hace tiempo me viene produciendo una verdadera molestia, y es que cada vez que en mi tiempo de ocio decido darme un pequeño recorrido por las redes sociales, me encuentro con criticas de todo tipo lo que es muy normal, pero definitivamente de lo que estoy realmente cansada es de leer sobre lo mal escritor que es Paulo Cohelo.
Hace algunos años leí algunos de sus libros y he de decir que me gustaron, no soy su más debota fanatica pero bueno, eso no importa. Mi punto es que para criticar primero hay que saber; se de primera mano que hay muchas personas que critican su trabajo sin conocerlo, lo hacen solo porque todo el mundo lo hace y este no es un intento por defenderlo a él y su estilo de escritura, estoy defendiendo el derecho que tiene cada ser humano independiente de decidir que le gusta, me molestan mucho las personas que creen que sus verdades son absolutas, y al hablar de este escritor es solo unode los muchos ejemplos con los que me encuentro todos los dias, me sucede especialmente en el ambito de la religion, por una buena epoca fui parte de la facultad de ciencias sociales de mi universidad, asi que como es de esperar conocí a muchas personas entre ellos tenia a mi grupo personal de ateos, pues un dia estaba con dos de ellos y este fue el dialogo:
-mae ahora, cuando venia pase por x lugar y estaban escuchando una canción que hablaba sobre jesús.
despues tararea la canción y hace un despliegue de talento moviendo al ritmo de la música sus manos gesticula al mismo tiempo, inmediatamente ambos empezaron a reir exageradamente.
yo creo que todos tenemos derecho de tener opiniones personales pero tambien debemos respetar las de los demas, yo siendo atea vivo en una casa en la que son sumamente religiosos y si soy consciente de que para estas personas creer en su dios y regirse por su religion es tan importante, quien soy yo para señarlarlos y acusarlos de ignorantes.
las personas relamente estupidas son las que nopueden entender este simple princio.
 hay una frase que me gusta mucho,,
"Nunca moriría por mis creencias ya que podría estar equivocado"

Bertrand Rusell.

 

domingo, 9 de agosto de 2015



En este momento estoy viendo un video de como se hizo cierto video musical, el caso es que durante los recesos cuando revisan tomas a los cantantes y actores principales los abanican y les secan el sudor con un pañito, me siento muy sorprendida, es increíble, son cosas que podemos hacer por nosotros mismos, no puedo creer hasta donde llega la estupidez humana, el hecho de que puedan cantar o actuar no los hace superiores ni lo infladas que estén sus cuentas bancarias, no digo que sean malas personas pues supongo que como sociedad acostumbramos dar cierto tipo de trato a personas con ciertas circunstancias, pero esta nueva forma de fanatismo, mejor dicho esta nueva forma de idolatrar me parece demasiado, es su trabajo abanicar o limpiar sudor, pero me parece un servilismo inaceptable.


Hace más o menos un mes decidí que dejaría de utilizar las aplicaciones que se usan como alternativa de los mensajes de texto, normalmente me conectaba a internet y revisaba mis mensajes varias veces al día, muchas en realidad, y recibía mensajes con cierta constancia, bueno he de decir que después de alejarme de todo eso he dejado de recibir mensajes obviamente, pero el punto es que de igual manera se podrían comunicar conmigo por mensajes de texto directo, ahora mi teléfono no suena y si lo hace sé que es mi mamá, así que es curioso pues no entiendo la diferencia entre escribir un texto normal y hacerlo por medio de una aplicación.
En realidad los celulares son de esas cosas que siempre me han molestado muchísimo, creo que en general todos odiamos estar hablando con alguien y que esta persona no deje de mirar la pantalla de su teléfono, es realmente molesto y una falta de respeto, no hay nada como una buena charla, de frente, sin distracciones vanas, creo que le hemos restado valor a las cosas realmente buenas de la vida.
Debo decir que es realmente refrescante no estar pendiente del celular todo el día, ni perdiendo en tiempo mirando una estúpida pantalla.