viernes, 16 de octubre de 2015



Hace tiempo en uno de los libros que leía  decía “¿Sabemos en verdad algo importante de las personas que estamos convencidos de conocer?” tuve presente esta frase durante mucho tiempo, y meditando un poco me puedo dar cuenta de que no podríamos  responder afirmativamente a esa interrogante, en mi caso aunque conozco a algunas personas desde hace varios años, y he compartido momentos importantes de mi vida con ellos, en este momento puedo asegurar que no conozco realmente a esas personas, he tenido relaciones cercanas con muchas otras y aunque he escuchado historias de vida muy personales eso no me hace pensar que los conozco, pues obviamente nosotros solo vamos a contar lo que queremos que la gente crea de nosotros, vendiendo nuestra historia como un ensañamiento del destino con nosotros “oh pobre de mí”.
En fin mi punto, hoy he tenido un conflicto con algunas de esas personas con las que he compartido durante muchos años, y realmente me sorprendió escuchar cuales eran sus verdaderos sentimientos hacia mí, realmente fue un shock, aun yo que me considero una persona fuerte me sentí realmente herida, supongo que no estoy acostumbrada a que me digan las cosas de frente, pero esto me lleva a darme cuenta de que esas personas tampoco me conocen, en realidad ya es bastante conocerse a sí mismo como para ocuparse de los demás, pero no se puede evitar es un tipo de regla social que al parecer todos debemos seguir, pero es bueno enterarse de estas cosas, los golpes directos  y sin aviso son los que dejan las mejores enseñanzas, y yo como aún soy una persona inmadura y por lo tanto rencorosa procederé a tomar una distancia prudencial, pues considero que sería inútil entrar en algún tipo de conflicto.
Realmente no conocemos ni siquiera a las personas que consideramos más cercanas, pero así son las cosas, en el fondo somos demasiado egoístas como para intentar siquiera conocer a los demás, naturaleza humana…

domingo, 4 de octubre de 2015



Hace un par de semanas empecé un libro, es un escritor con el que no tenía experiencia previa, aunque para ser sincera jamás he leído un libro basándome en algo como eso, en fin, el libro tiene como tema una historia simple pero complicada es fácil de entender pero al mismo tiempo te hace pensar, por ejemplo en un momento dado el protagonista se pregunta si realmente conoce a su mujer después de un episodio de pelea por meras tonterías, detalles que se supone el debería conocer de ella fruto de su larga relación, cualquiera puede comprender este asunto pero no es algo en lo que profundicemos con facilidad.
Bueno de lo que realmente quiero hablar es sobre la sensación que me da este libro, como es natural cuando leemos surgen sentimientos independientemente de la emoción que sea, pero no son más que emociones vacías, pasajeras de esas que se olvidan con mucha facilidad, pero este libro tiene una peculiaridad me hace sentir vacía y no porque no me haga sentir cosas más bien siento que me está quitando algo, quizás me estoy dejando llevar por el sentimiento pero es tan radicalmente nuevo que hace méritos para que hable sobre el asunto.
Cada vez que avanzo con la historia es como si me estuviera perdiendo algo, es muy curioso lo difícil que es explicar las emociones humanas, es imposible que alguien lo entienda a menos que lo viva en carne propia, y aun así la experiencia puede resultar muy diferente, pero es agradable poder sentir algo tan profundo, quizás es mi propio vacío el que intenta asomarse y recordarme que ahí sigue aunque trate de ignorarlo, quizás solo lo estoy pensando demasiado, aunque como seres humanos no podemos huir de la vacuidad de nuestra insignificante existencia, está ahí latente pero tratamos de esconderla en una esquina de nuestra cabeza para evitar pensar en ella, es como muchas cosas de las que tratamos de huir todos los días.