Hace tiempo en uno de los libros que leía decía “¿Sabemos en verdad algo importante de
las personas que estamos convencidos de conocer?” tuve presente esta frase
durante mucho tiempo, y meditando un poco me puedo dar cuenta de que no podríamos
responder afirmativamente a esa
interrogante, en mi caso aunque conozco a algunas personas desde hace varios
años, y he compartido momentos importantes de mi vida con ellos, en este
momento puedo asegurar que no conozco realmente a esas personas, he tenido
relaciones cercanas con muchas otras y aunque he escuchado historias de vida
muy personales eso no me hace pensar que los conozco, pues obviamente nosotros
solo vamos a contar lo que queremos que la gente crea de nosotros, vendiendo nuestra
historia como un ensañamiento del destino con nosotros “oh pobre de mí”.
En fin mi punto, hoy he tenido un conflicto con algunas de
esas personas con las que he compartido durante muchos años, y realmente me
sorprendió escuchar cuales eran sus verdaderos sentimientos hacia mí, realmente
fue un shock, aun yo que me considero una persona fuerte me sentí realmente
herida, supongo que no estoy acostumbrada a que me digan las cosas de frente,
pero esto me lleva a darme cuenta de que esas personas tampoco me conocen, en
realidad ya es bastante conocerse a sí mismo como para ocuparse de los demás,
pero no se puede evitar es un tipo de regla social que al parecer todos debemos
seguir, pero es bueno enterarse de estas cosas, los golpes directos y sin aviso son los que dejan las mejores
enseñanzas, y yo como aún soy una persona inmadura y por lo tanto rencorosa procederé
a tomar una distancia prudencial, pues considero que sería inútil entrar en algún
tipo de conflicto.
Realmente no conocemos ni siquiera a las personas que
consideramos más cercanas, pero así son las cosas, en el fondo somos demasiado egoístas
como para intentar siquiera conocer a los demás, naturaleza humana…