Hace un par de semanas empecé un libro, es un escritor
con el que no tenía experiencia previa, aunque para ser sincera jamás he leído
un libro basándome en algo como eso, en fin, el libro tiene como tema una
historia simple pero complicada es fácil de entender pero al mismo tiempo te
hace pensar, por ejemplo en un momento dado el protagonista se pregunta si
realmente conoce a su mujer después de un episodio de pelea por meras tonterías,
detalles que se supone el debería conocer de ella fruto de su larga relación,
cualquiera puede comprender este asunto pero no es algo en lo que profundicemos
con facilidad.
Bueno de lo que realmente quiero hablar es sobre la
sensación que me da este libro, como es natural cuando leemos surgen
sentimientos independientemente de la emoción que sea, pero no son más que
emociones vacías, pasajeras de esas que se olvidan con mucha facilidad, pero
este libro tiene una peculiaridad me hace sentir vacía y no porque no me haga
sentir cosas más bien siento que me está quitando algo, quizás me estoy dejando
llevar por el sentimiento pero es tan radicalmente nuevo que hace méritos para
que hable sobre el asunto.
Cada vez que avanzo con la historia es como si me
estuviera perdiendo algo, es muy curioso lo difícil que es explicar las
emociones humanas, es imposible que alguien lo entienda a menos que lo viva en
carne propia, y aun así la experiencia puede resultar muy diferente, pero es
agradable poder sentir algo tan profundo, quizás es mi propio vacío el que
intenta asomarse y recordarme que ahí sigue aunque trate de ignorarlo, quizás solo
lo estoy pensando demasiado, aunque como seres humanos no podemos huir de la
vacuidad de nuestra insignificante existencia, está ahí latente pero tratamos
de esconderla en una esquina de nuestra cabeza para evitar pensar en ella, es
como muchas cosas de las que tratamos de huir todos los días.
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