Desde hace bastante tiempo llegue a ese punto de la vida en
el que ya no se experimentan nuevas sensaciones, ya he conocido la felicidad,
la ira, la tristeza y buena parte de los intermedios entre uno y otro, y no
digo que así sea con todas las personas, sino que en este momento mi vida es
muy tranquila, sin más altibajos que los que los que provocan los cambios de
estación.
Pero hoy, hace apenas unas horas caí en ese sueño de las
tardes dicembrinas pero al despertar sentí algo totalmente nuevo, podría
describirlo quizás como la desazón de la humanidad entera, me sentí tan
miserable, la tristeza era tan profunda, en poco tiempo logre visualizarme de
muchas formas, ejerciendo variedad de oficios, en todo tipo de posiciones,
incluso pude rememorar algunas de las fantásticas historias que he leído, sin
embargo no veía diferencia el sentimiento era el mismo independientemente de
todo, la idea final fue muy simple, “nada
tiene sentido”, en este mundo nunca nada ha tenido ni tendrá sentido, era
simplemente esa sensación no existían motivos y jamás los existieron.
Por primera vez en mucho tiempo fui realmente consciente de
que algo me ésta pasando, y he de decir que no creo que sea algo bueno, aunque
quizás son solo vestigios de inconsciente colectivo, quizás solo por un momento
fui consciente de eso que todos sabemos, pero queremos ignorar, inmediatamente pensé
que necesitaba ocuparme en algo y dejar de pensar, el sentimiento de vacío es
realmente abrumador, pero simplemente no pude, esta no es de esas sensaciones
que simplemente se olvidan esas emociones o sentimientos que olvidamos con el
tiempo, al final solo queda el recuerdo de que ese algo fue “bueno” o “malo”
pero es imposible sentirse de la misma forma con solo los recuerdos, pero esto
es diferente se quedó pegado a mí por
eso escribo sobre ello, no puedo olvidarlo y la sensación sigue tan viva.
Nuestra existencia es tan diminuta, cuando pensamos en ellos
podemos llegar a sentirnos realmente perdidos, pero no hay más opciones.